La celebración con los laicos de Minkan se desarrolló muy bien. La prima de la Hna. Solance nos prestó un espacio que nos ha permitido disfrutar en Ebolowa. Estuvo un grupo de 14 personas, incluido papa Daniel, el más anciano.
Hubo dinámicas para familiarizarnos y, para ayudar a la reflexión, vimos el vídeo sobre el Padre Fundador, hecho hace algunos años en Toulouse. El vídeo les ha permitido descubrir con admiración que fue con los laicos con los que el Padre Fundador comenzó la Misión de Compasión. Tomaron conciencia de que la Compasión no se cuenta, se vive. Y de que no se trata de navegar sin rumbo. El laico no es un ser extraño. Da testimonio como el sacerdote y la religiosa. Y el Evangelio debe ser nuestra fuente.
Ellos expresaron su agradecimiento a la congregación que continúa acompañándoles a través de la Hna. Solange. También reconocieron que, gracias a la formación de Compasión recibida, ellos pueden afrontar y superar muchas situaciones que encuentran en su vida. Después, tuvimos una celebración eucarística con un estilo muy familiar, seguido de un momento de compartir fraternal. Ellos regalaron unas grandes fuentes con pistachos, yuca y racimos de plátanos.
Al finalizar, les entregamos los bolígrafos conmemorativos y la Oración del Año Capitular.
Ellos se fueron contentos y nosotros también. Comunidad de Yaundé.

